Entrega de sables y despachos a suboficiales mayores de la Fuerza Aérea Argentina
El jueves 5 de marzo se realizó la entrega de sables y despacho a los suboficiales principales que, cumplimentaron las exigencias establecidas, ascendieron al grado inmediato superior y alcanzaron la máxima jerarquía dentro del escalafón de suboficiales.

El evento se llevó a cabo en la Plaza de Armas “Primer Teniente (PM) Juan Domingo Bernhardt” de la Escuela de Suboficiales Ezeiza.
El acto estuvo encabezado por el jefe del Estado Mayor General de la Fuerza Aérea Argentina, brigadier mayor Gustavo Javier Valverde, acompañado por el subjefe del Estado Mayor General de la Institución, brigadier Marcelo José Monetto, el director general de Personal y Bienestar, brigadier Rodolfo Ricardo Etchegaray, el comandante del Comando de Material, brigadier Francisco Ricardo Leguiza, el director general de Comunicación, Informática y Ciberdefensa, brigadier Javier Alejandro Dignani, el subdirector general de Educación comodoro mayor Sergio Ruiz Busdrago, el director de la Escuela de Suboficiales de la Fuerza Aérea Ezeiza comodoro Ruben Omar Boschi y el suboficial de Estado Mayor General de la Fuerza Aérea Argentina, suboficial mayor Claudio Vicentini.

Además, participaron autoridades de comisión en el exterior de la Fuerza Aérea Argentina, personal militar y civil, suboficiales de unidades, invitados especiales y familiares.
Durante la ceremonia se entonaron las estrofas del Himno Nacional Argentino y se realizó una invocación religiosa con la bendición de los sables.
Luego, llegó el momento más esperado de la jornada, la entrega de sables a los nuevos suboficiales mayores, culminando con la ejecución de la tradicional “Diana de Gloria” por parte de los músicos de la Institución.
Para finalizar, el titular de la Fuerza Aérea Argentina, el brigadier mayor Valverde, brindó palabras alusivas: “El día de hoy es un orgullo para la Fuerza Aérea tener entre sus filas a los nuevos suboficiales mayores quienes a lo largo de sus trayectorias, mediante su esfuerzo y sacrificio han alcanzado un grado de alta jerarquía (…) Desde el momento en que comenzaron a lucir sus insignias, ustedes se convierten el espejo vivo de todo de personal militar subalterno; por ello, deben acompañarlo, educarlo, formarlo, transmitiendo con su accionar el ejemplo, el compromiso y la dedicación. Y, por, sobre todo, deben trasmitir aquello que distingue a los hombres y mujeres de la Fuerza aérea argentina: la vocación de servicio hacia nuestra nación y hacia nuestros ciudadanos, a quienes nos debemos cada uno de nosotros que vestimos este uniforme”.


