Se realizó el Ejercicio “Santa Bárbara”
En la semana del 7 al 11 de septiembre, se llevó a cabo el Ejercicio “Santa Bárbara” en el Centro de Exploración y Lanzamiento de Proyectiles Autopropulsados II (CELPA II), sitio conocido como reserva natural, donde la Institución desarrolló sus primeros pasos en el lanzamiento de vectores de vuelo suborbitales décadas atrás.
Esta práctica, que lleva el nombre de la patrona de la Especialidad Artillería Antiaérea, se desarrolló en el marco del Plan de Ejercicios Operativos y Tareas ordenadas de Adiestramiento “Aquiles 2026” del Comando de Adiestramiento y Alistamiento de la Fuerza Aérea Argentina.

La misma consistió en el adiestramiento en tareas de Combate, a través de la planificación del Sistema de Defensa Antiaérea, incluyendo procedimientos de alistamiento, despliegue, emplazamiento, operación y repliegue de los medios antiaéreos y de apoyo.
Cabe destacar que, con este adiestramiento, se puso en práctica un Sistema de Defensa Aeroespacial Directa Activa local, permitiendo al Grupo 1 de Defensa Antiaérea emplear sus cuatro escuadrones antiaéreos operativos destinados en las IX, VI, V Brigadas Aéreas y el propio de la Base Aérea Militar Mar del Plata.

La tarea incluyó la simulación de ataques aéreos a diferentes objetivos materiales ubicados en el CELPA II, con la participación del Sistema de Armas E-312 Tucano, perteneciente a la III Brigada Aérea. Luego, el adiestramiento se basó en la defensa de esos objetivos materiales, estableciendo una zona de enganche de las armas, bajo el control táctico del Puesto Comando de Defensa Antiaérea y las coordinaciones correspondientes con la autoridad de coordinación de sistema de armas de misiles del nivel operacional.
Durante la ejecución del Sistema de Defensa Antiaérea, que simuló un ambiente operacional real, se evalúa también la planificación y toma de decisiones ante las incursiones de aeronaves dentro del dispositivo de defensa, coordinando los distintos elementos desplegados en la Zona de Defensa Mar Chiquita para cumplimentar la tarea ordenada.
El trabajo que se desarrolló en dicho Ejercicio, contó además con la participación de efectivos de Defensa Antiaérea del Ejército Argentino y de la Armada Argentina, propiciando de este modo, el esfuerzo mancomunado de carácter conjunto, dinámica que también requiere práctica en la sinergia de trabajo.

Luego del adiestramiento y comprobación de las capacidades, la tarea del Grupo 1 de Defensa Antiaérea finalizó con el lanzamiento de un misil antiaéreo recientemente incorporado de corto alcance denominado RBS 70 NG, hecho que representa un hito en la recuperación de la capacidad misilística Tiera-Aire de la Fuerza Aérea Argentina.
RBS 70 NG, es un sistema de defensa antiaéreo que otorga flexibilidad en su empleo con un misil de guiado láser semi-automático, de gran resistencia a las contramedidas electrónicas. Su alcance efectivo es de 9 km longitudinal y 5 km en altura, posee múltiples capacidades ópticas de su sistema de mira, que permiten hacer un seguimiento de los blancos de forma automática e infrarojo para operaciones todo tiempo (Diurna-Nocturna).

Durante el lanzamiento, los procesos de fuego de combate se efectuaron contra blancos remolcados por el Sistema de Armas Tehuelche 320C perteneciente al Escuadrón Aéreo de la Base Aérea Militar Mar del Plata; estos remolcan un blanco aéreo simulando un vector en movimiento junto al apoyo del Sistema de Armas C-182 de la unidad.

El sostenimiento técnico y logístico del Ejercicio fue posible gracias al compromiso del personal del Escuadrón Técnico y el Escuadrón Servicios de la Base Aérea Militar Mar del Plata y del profesionalismo de los especialistas que participaron y contribuyeron al logro de los objetivos fijados.
Sistema de Defensa Aeroespacial
Dentro del Sistema de Defensa Aeroespacial, la Defensa Antiaérea cumple la función de interrumpir, neutralizar o destruir que una amenaza aérea alcance o ataque un objetivo material de alto valor estratégico. Para lograrlo, se integra con otros medios de vigilancia aeroespacial y los medios de comando y control, que aportan información sobre lo que ocurre en el volumen de espacio aéreo controlado, permitiendo coordinar una respuesta rápida y efectiva. Su aporte principal es actuar desde tierra través de un medio cinético.
Desde el punto de vista operativo, que una unidad de fuego de Defensa Antiaérea logre cumplir con la detección, identificación, seguimiento y neutralización y/o destrucción de un vector aéreo incursor, implica el logro de la tarea principal de combate para la que la defensa antiaérea fue concebida.
En este sentido, el adiestramiento operativo representa un elemento de gran importancia, ya que es la columna vertebral del personal especialista en donde la integración del binomio hombre-máquina, se une para lograr potenciar la máxima capacidad que esta vinculación otorga. La alta capacitación del personal y la experiencia volcada en las tareas ejecutadas, desde la etapa de planificación, despliegue, ejecución y repliegue, hasta las tareas posteriores, permite optimizar procesos, otorga experiencia y capitaliza la capacidad y excelencia buscada.
Asimismo, el tiro antiaéreo con munición de combate es fundamental ya que permite comprobar, en condiciones exigentes, si el personal y los sistemas de defensa antiaérea funcionen de manera coordinada y eficaz.
El desarrollo de este tipo de entrenamientos, el adiestramiento del personal y la recuperación de la capacidad misilística tierra-aire, contribuyen a la defensa nacional en forma directa, reforzando las operaciones de Defensa Aeroespacial Directa Activa, respondiendo al mismo tiempo, a la misión principal de la Fuerza Aérea Argentina:
Contribuir a la defensa nacional, adiestrando, alistando y sosteniendo sus medios, conformándose en la columna vertebral del poder aeroespacial, para actuar en forma disuasiva y efectiva en el aeroespacio de jurisdicción y de interés, a fin de garantizar y salvaguardar de modo permanente los intereses vitales de la Nación.

